Riesgos auditivos asociados a infecciones durante el embarazo

Comunicado. No todas las amenazas durante el embarazo se sienten o se ven. Algunas infecciones silenciosas pueden interferir en el desarrollo del sistema auditivo del feto y provocar distintos grados de pérdida auditiva en la madre, convirtiendo la detección oportuna en un factor decisivo para prevenir daños irreversibles.

MED-EL, especialista en soluciones médicas auditivas, señaló que la hipoacusia congénita es un problema de salud pública que puede prevenirse o detectarse desde el embarazo mediante un control prenatal adecuado. Esta condición, presente desde el nacimiento, puede originarse por factores genéticos, infecciones maternas, exposiciones intrauterinas o complicaciones durante la gestación y el parto. La vigilancia médica oportuna durante el embarazo, junto con el diagnóstico temprano, resulta clave para reducir el riesgo de pérdida auditiva y proteger el desarrollo del lenguaje, el aprendizaje y las habilidades cognitivas del recién nacido.

Para cada tipo de pérdida auditiva existen hoy soluciones tecnológicas efectivas. En los casos de hipoacusia total o profunda, los implantes cocleares de origen austriaco representan una combinación avanzada de innovación médica y conectividad inalámbrica, permitiendo que bebés que nunca han escuchado puedan acceder al sonido mediante la estimulación directa del nervio auditivo. Cuando esta tecnología se integra con terapias especializadas, seguimiento médico continuo y el acompañamiento activo de la familia, los niños tienen la oportunidad de desarrollar el lenguaje oral, integrarse social y educativamente, y llevar una vida cotidiana comparable a la de una persona oyente.

Dulce María García Jacuinde, médico audióloga y especialista de soporte clínico en MED-EL México, señaló: “La detección oportuna es clave porque puede cambiar de manera significativa el pronóstico de un niño con sordera. Cuando el diagnóstico se realiza a tiempo, es posible iniciar intervenciones tempranas que favorecen el desarrollo del lenguaje, la comunicación y la integración social del bebé”.
También explicó que “es importante considerar que diversas infecciones adquiridas durante el embarazo —como el citomegalovirus, rubéola, sífilis, toxoplasmosis, herpes simple y algunas infecciones bacterianas no tratadas— pueden afectar el oído interno o el nervio auditivo del bebé, y también provocar pérdida auditiva neurosensorial o mixta en la madre, ya sea de forma temporal o permanente”.

Un ejemplo relevante es el citomegalovirus (CMV), un virus común que puede afectar a personas de todas las edades y transmitirse al feto cuando una persona embarazada se infecta. Esta transmisión se conoce como CMV congénito y representa la causa infecciosa más frecuente de sordera en bebés, ya que puede dañar directamente el oído interno. Aunque en algunos casos la afección se detecta al nacer, en otros puede manifestarse meses o incluso años después, lo que refuerza la importancia del control prenatal y del seguimiento auditivo en la infancia.

 

 

Hoy también publicamos las siguientes notas y más...

Ruptura de la cadena de frío: un riesgo crítico para la seguridad de medicamentos

OPS alerta ante la propagación de casos de chikunguña en el continente americano


Noticias