Ruptura de la cadena de frío: un riesgo crítico para la seguridad de medicamentos

Comunicado. La ruptura de la cadena de frío rara vez se presenta como una alerta inmediata dentro de las organizaciones. Sus efectos aparecen semanas o incluso meses después, cuando un lote de medicamentos sensibles a la temperatura debe retirarse del mercado, una auditoría revela inconsistencias o un cliente final cuestiona la integridad del producto recibido. Lo que al parecer inicia como una desviación térmica mínima, termina por traducirse en riesgos operativos e incluso grandes pérdidas financieras.

En el ámbito logístico, estas fallas suelen interpretarse como eventos aislados asociados a un traslado específico, una unidad o una ruta. Sin embargo, en la mayoría de los casos son el reflejo de una gestión de la cadena de frío fragmentada, donde la trazabilidad, los procesos y los controles no están alineados a lo largo de toda la operación. Medicamentos, vacunas y productos biológicos dependen de rangos de temperatura estrictos que deben mantenerse desde el origen hasta el punto de entrega.

La magnitud del problema es clara. Según la OMS, hasta 25% de las vacunas llegan degradadas a su destino y 20% de los productos farmacéuticos resultan dañados por excursiones de temperatura durante su traslado, lo que los vuelve inutilizables e incluso riesgosos para la salud.

“La ruptura de la cadena de frío, más allá de ser un problema exclusivo del área logística, es un asunto que involucra reclamos, cumplimiento normativo y pérdida de confianza comercial”, advierte Carlos Humberto Infante y Loya, fundador y presidente del Consejo de Administración de Kryotec.

En operaciones de transporte y distribución, el no-cumplimiento térmico rara vez detiene una operación en el momento en que ocurre. A diferencia de una avería mecánica o un retraso evidente, una desviación de temperatura puede pasar inadvertida durante días, especialmente cuando no existe monitoreo continuo o trazabilidad confiable.

Desde la perspectiva operativa, las consecuencias se acumulan rápidamente: productos rechazados en destino, devoluciones, reprocesos, ajustes de inventario y reconfiguración de rutas. En términos financieros, el impacto es considerable. Un estudio del Instituto IQVIA revela que la industria biofarmacéutica global pierde aproximadamente 35 mil mdd anuales debido a problemas relacionados con el control de temperatura en la cadena de frío.

El impacto reputacional en la industria de la salud es especialmente delicado. Un incidente asociado a una mala gestión de cadena de frío en logística no solo pone en duda la calidad de un producto, sino también la seguridad del paciente y el cumplimiento de las normas sanitarias. Cuando la confianza se ve afectada, las consecuencias van más allá de la percepción del mercado: se comprometen relaciones con autoridades regulatorias, instituciones médicas y socios estratégicos, y la recuperación de esa credibilidad puede tomar años.

 

 

Hoy también publicamos las siguientes notas y más...

FDA aprueba el primer dispositivo de su tipo para tratar el cáncer de páncreas

OPS alerta ante la propagación de casos de chikunguña en el continente americano


Noticias