Comunicado. La Ciudad de México (CDMX) volvió a llenarse de luz y esperanza el pasado 04 de marzo. Por quinto año consecutivo, los monumentos más emblemáticos de la capital se tiñeron de azul, recordando que la obesidad es un desafío que nos une y que requiere atención, empatía y acción colectiva.
La iniciativa, impulsada por la Sociedad Mexicana de Obesidad (SMO) con el respaldo del Gobierno de la Ciudad de México, y aliado a obesidad seriamente, busca no solo visibilizar la magnitud de este problema de salud, sino también celebrar un cambio histórico en la medicina: el reconocimiento de la obesidad como una enfermedad crónica y sistémica que merece tratamientos personalizados, integrales y basados en evidencia científica.
El Ángel de la Independencia, el Monumento a la Revolución, la Diana Cazadora y otros espacios icónicos se iluminaron como símbolos de solidaridad y compromiso. Cada destello azul es un llamado a la conciencia, un recordatorio de que detrás de cada cifra hay personas, familias y comunidades que merecen una atención digna y efectiva.
La SMO enfatiza que este día no es sólo una conmemoración, sino una invitación a abrazar el cambio, derribar estigmas y construir un futuro más saludable y humano para quienes viven con obesidad.
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