Comunicado. En América Latina y el Caribe, hay más de 40 millones de adultos con diabetes, aproximadamente la mitad no está diagnosticada. Asimismo, la prevalencia de la enfermedad continúa creciendo en la región: entre 2011 y 2024 aumentó 11.74%. Entre los países con mayor carga de diabetes se encuentra México.
En vísperas del Día Mundial de la Diabetes, que se conmemorará el próximo 14 de noviembre, expertos advierten sobre uno de los principales desafíos sanitarios de la región: lograr que las personas reciban el diagnóstico antes de que aparezcan complicaciones y puedan iniciar oportunamente el tratamiento más adecuado. Aunque la diabetes tipo 1 y tipo 2 tienen causas y características diferentes, en ambos casos reconocer las señales de alerta y anticiparse puede modificar significativamente su evolución.
En México, la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición establece que la prevalencia de la diabetes es del 17%, lo que equivale a 14.4 millones de adultos con esta condición de salud. Desafortunadamente, todavía cerca de un 30% de la población que vive con cifras elevadas de glucosa en sangre, desconoce su diagnóstico de diabetes. Aunque en el país nueve de cada 10 personas con la enfermedad reciben un tratamiento farmacológico, solo el 33% de estos pacientes se encuentran controlados.
Durante un encuentro virtual regional organizado por Sanofi, especialistas de Argentina, Colombia y México analizaron los principales desafíos que enfrenta América Latina para mejorar la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de la diabetes. Fundamentalmente destacaron la importancia de la consulta regular con el médico, que es quien solicitará los análisis de rutina necesarios que podrían detectar ésta u otras enfermedades cuyo tratamiento temprano contribuye a un abordaje precoz y a un mejor pronóstico.
“La diabetes representa uno de los grandes desafíos sanitarios de América Latina, especialmente porque muchas personas conviven con la enfermedad sin saberlo. Cuando el diagnóstico llega tarde, aumenta el riesgo de complicaciones que pueden afectar al corazón, a los riñones y a la vista, entre otros. Por eso, es fundamental promover hábitos saludables, reconocer los factores de riesgo y facilitar el acceso a controles médicos que permitan actuar a tiempo”, explicó Alejandro Marín, médico endocrinólogo y líder de opinión de diabetes en Colombia.
La diabetes tipo 2 representa la gran mayoría de los casos y se produce cuando el organismo no utiliza adecuadamente la insulina o no genera la cantidad suficiente para mantener la glucemia dentro de los valores recomendados. El exceso de peso, el sedentarismo, los antecedentes familiares y la edad son algunos de sus principales factores de riesgo. Sin embargo, una de sus mayores dificultades es que puede evolucionar durante años sin síntomas evidentes.
En este contexto, una alimentación saludable, la actividad física y el control del peso son herramientas fundamentales para prevenir o retrasar la aparición de la diabetes tipo 2. A su vez, los controles de glucemia en personas con factores de riesgo permiten identificarla oportunamente, antes de que provoque complicaciones.
El tratamiento adecuado también es fundamental. Por ejemplo, la insulina es indispensable para la supervivencia de las personas con diabetes tipo 1 y también puede resultar necesaria en determinados momentos de la evolución de la diabetes tipo 2.
“Desde su descubrimiento hace más de un siglo, la insulina ha permitido salvar millones de vidas y continúa siendo una herramienta esencial para el tratamiento de la diabetes. Hoy contamos con distintas alternativas, incluidos los análogos de insulina, y herramientas de seguimiento que permiten adaptar los tratamientos a cada persona. El desafío es que estos avances lleguen oportunamente a quienes los necesitan”, señaló Gisela Ayala, directora ejecutiva en Federación Mexicana de Diabetes.
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