Comunicado. El tratamiento del cáncer de mama no siempre marca el final del proceso de recuperación. Para las mujeres que han pasado por una mastectomía, es decir, la extirpación parcial o total de una mama, la reconstrucción mamaria representa una alternativa para recuperar su forma y volumen, de acuerdo con sus condiciones de salud y expectativas personales.
Las cifras reflejan la dimensión de este problema de salud pública. Según datos preliminares del INEGI, durante 2024 se registraron 8,451 defunciones por cáncer de mama en México. En este contexto, octubre constituye una oportunidad para ampliar la conversación sobre las necesidades de las pacientes más allá del tratamiento oncológico y ofrecer información sobre las opciones disponibles para su recuperación.
Existen distintas técnicas quirúrgicas para recuperar la forma y el volumen de la mama. La elección depende de factores como los antecedentes médicos, las características de los tejidos, los tratamientos oncológicos y las preferencias de cada paciente. Entre las principales alternativas destacan:
- Reconstrucción con implantes: utiliza dispositivos médicos para recuperar el volumen y la forma de la mama.
- Reconstrucción con tejido propio: emplea tejido de otra parte del cuerpo, como el abdomen o la espalda, para crear el volumen mamario.
- Técnicas combinadas: integran implantes y tejido propio cuando el equipo médico considera adecuada esta opción.
- Respecto al momento de la intervención, el procedimiento puede realizarse durante la mastectomía (reconstrucción inmediata)o en una cirugía posterior (reconstrucción diferida). La decisión requiere una valoración individual que contemple el plan oncológico, el estado general de salud y las condiciones de recuperación.
Una de las principales dudas de las pacientes es cuándo conviene realizar la reconstrucción. La respuesta varía según cada caso, ya que factores como la radioterapia, los tratamientos contra el cáncer y la calidad de los tejidos pueden influir en la planificación quirúrgica y en los resultados esperados.
Antes de elegir una técnica, es fundamental conocer sus beneficios, riesgos, posibles complicaciones y tiempos de recuperación. También conviene preguntar si podrían requerirse cirugías adicionales y cuáles son los resultados realistas para cada situación.
La orientación de un cirujano plástico certificado, en coordinación con el equipo de oncología, permite resolver estas dudas y determinar qué alternativas son viables. Aunque la reconstrucción puede contribuir al bienestar de algunas mujeres, no es indispensable para todas ni garantiza los mismos resultados en cada paciente.
Los avances en las técnicas quirúrgicas y los dispositivos médicos han ampliado las opciones disponibles para determinados procedimientos. GC Aesthetics, compañía especializada en soluciones para cirugía mamaria con más de 40 años de experiencia, cuenta con Luna XT, un implante de forma anatómica destinado a procedimientos de reconstrucción mamaria. Su posible uso debe evaluarse de acuerdo con las características clínicas de cada paciente y las indicaciones autorizadas del dispositivo.
“Hoy podemos conversar con nuestras pacientes sobre distintas alternativas y elegir un abordaje de acuerdo con sus necesidades. La reconstrucción no consiste únicamente en recuperar una forma, sino en acompañar a cada mujer en una decisión que involucra su salud, sus expectativas y su bienestar”, señaló Jorge Hadad, gerente general de GC Aesthetics.
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