Comunicado. En el marco del Día Mundial del Paciente Reumático, que se conmemoró el 12 de octubre, es clave recordar que, más allá del dolor y la inflamación articular, algunas enfermedades reumáticas pueden comprometer órganos como los pulmones, el corazón o los riñones, afectando significativamente la calidad de vida de quienes viven con ellas.
De acuerdo con la OMS, alrededor de 1,710 millones de personas viven con trastornos musculoesqueléticos en el mundo, padecimientos que constituyen la principal causa de discapacidad global y que generan aproximadamente 149 millones de años vividos con discapacidad.
“Cuando hablamos de enfermedades reumáticas, no debemos pensar únicamente en dolor o inflamación de las articulaciones. Debido a que la ciencia ha contabilizado más de 200 tipos de estas enfermedades que, además, pueden tener manifestaciones en otros órganos. Por ello, es fundamental reconocer los síntomas, identificar oportunamente las complicaciones y, en consecuencia, brindar atención integral al paciente”, explicó Alberto Hegewisch, director médico de Boehringer Ingelheim México, Centroamérica y El Caribe.
En este sentido, vivir con dolor persistente, inflamación y rigidez en las articulaciones, al tiempo de tener fatiga y dificultad para realizar determinados movimientos, pueden parecer molestias cotidianas que algunos pacientes terminan por normalizar. Sin embargo, es clave buscar valoración médica frente a estas señales, especialmente si se presenta dificultad al respirar.
Uno de los aspectos menos conocidos de algunas enfermedades reumáticas es el impacto en la salud pulmonar. Al respecto, Hegewisch, explicó: “En determinados pacientes con enfermedades reumáticas es relevante evaluar posibles manifestaciones pulmonares, de acuerdo con el criterio médico. Asimismo, es importante prestar atención a síntomas como falta de aire, tos seca persistente o una disminución de a capacidad para llevar a cabo actividades que antes se realizaban con normalidad”.
La detección temprana es particularmente relevante en la enfermedad pulmonar intersticial debido a que se asocia a padecimientos como esclerosis sistémica, artritis reumatoide y algunas miopatías inflamatorias idiopáticas. Por ello, la identificación oportuna y la evaluación médica son relevantes para favorecer un abordaje integral del paciente, puntualiza el especialista.
“Los síntomas de enfermedad pulmonar no deben atribuirse automáticamente a la edad, al sedentarismo o a una condición pasajera, especialmente cuando existe un diagnóstico reumático. La importancia de identificar estas manifestaciones radica en que, en algunos pacientes, la enfermedad pulmonar intersticial tiene un comportamiento progresivo”, advirtió Hegewisch.
Al respecto, las guías médicas de la European Respiratory Society y de la European Alliance of Associations for Rheumatology explican que la enfermedad pulmonar intersticial se relaciona con una elevada carga de mortalidad. De allí que ambos organismos ofrezcan recomendaciones específicas para su detección, diagnóstico, seguimiento y tratamiento.
Por tanto, la colaboración entre especialidades como reumatología, neumología, radiología y otras áreas médicas es fundamental para evaluar al paciente desde una perspectiva integral, atendiendo no solo las manifestaciones articulares, sino también aquellas que pueden afectar órganos como los pulmones, la piel, los riñones y el corazón.
Para Boehringer Ingelheim, las enfermedades reumáticas requieren más ciencia, mayor conciencia y, sobre todo, una visión integral del paciente que considere no solo la salud articular, sino también el impacto que estas afecciones pueden tener en órganos como los pulmones, la piel, los riñones e incluso el corazón.
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